Un Ciclo Completo: De la Respuesta al Huracán María al Liderazgo de Esfuerzos de Recuperación

Por: Samuel J. Martínez-Méndez, Esq., Subgerente de Proyectos, Cumplimiento de Elegibilidad y Política, Infraestructura Crítica

Puerto Rico es más que mi hogar: es el corazón de mi historia.

En septiembre de 2017, el huracán María tocó tierra, y no estábamos preparados. La isla aún se estaba recuperando del huracán Irma, y el impacto de María fue catastrófico, causando miles de millones de dólares en daños y desplazando a casi 160,000 residentes. El gobierno federal declaró a Puerto Rico como zona de desastre, y todos los recursos disponibles se redirigieron a la respuesta de emergencia. En las gasolineras solo se le permitía a la gente echar alrededor de $20 en combustible, y había una escasez de generadores en la isla.

No había electricidad, ni agua, ni esperanza. Racionar y orar se convirtieron en la nueva forma de vida.

En medio de todo, me sentí llamado a volver a la acción. Apenas una semana después de la tormenta, mi antiguo patrono me contactó con urgencia para que regresara a la pequeña compañía petrolera. Entré de lleno al caos y me asignaron a una estación de bombeo crítica en Toa Baja. Mis días se convirtieron en turnos de 14 horas reabasteciendo y despachando camiones cisterna de 10,000 galones para asegurar que hospitales, primeros respondedores y servicios esenciales pudieran operar. Dormir era un lujo—unas dos horas aquí y allá—pero la misión era clara: entregar combustible, restablecer líneas de vida y ayudar a que Puerto Rico comenzara a reconstruirse.

Esos primeros días después de María fueron una prueba de fuego. La devastación estaba en todas partes, pero también la determinación. Fui testigo de primera mano de la fragilidad de nuestra infraestructura y de la fortaleza de nuestra gente. Mientras me encontraba sobre un tanque de petróleo en esos días oscuros, me sentí abrumado por la vulnerabilidad y el estado político de mi hogar y comprendí que esta pequeña isla pintoresca era mi responsabilidad proteger.

Ese momento definió mi resolución. Me comprometí a entender los sistemas—legales, logísticos y políticos—que rigen la recuperación y la resiliencia ante desastres. Cursé mi grado en Derecho, enfocándome en la intersección de la política energética, la infraestructura y la reglamentación federal en la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C. Mi trayectoria profesional me llevó luego de las operaciones logísticas a roles legales y de política pública en el Departamento de Energía de los Estados Unidos, siempre con la recuperación de Puerto Rico en mente.

Aunque hemos avanzado con los años, el camino hacia la recuperación aún parece interminable. Años después, las cicatrices de María siguen siendo visibles. La red eléctrica, ya deteriorada y obsoleta antes del huracán, continúa enfrentando dificultades. La inestabilidad y los obstáculos burocráticos han retrasado la reconstrucción, con retos constantes que acaparan titulares y debilitan la confianza.

Ocho años después, sigo totalmente comprometido con mi isla y con nuestra recuperación.

Hoy, como Subgerente de Proyectos dentro del equipo de Infraestructura Crítica de IEM enfocado en la administración de fondos federales, lidero funciones de política, elegibilidad y cumplimiento bajo FEMA-DR-4339-PR. Mi trabajo va más allá de manejar fondos federales; se trata de asegurar que cada dólar y cada decisión aceleren la recuperación de Puerto Rico. A diario me baso en mi experiencia personal durante María para guiar a mi equipo, apoyar a nuestros clientes y socios, y promover soluciones efectivas, transparentes y resilientes.

Mi trayectoria ha cerrado el círculo—desde estar en la primera línea de la respuesta de emergencia hasta desempeñar un papel de liderazgo en la recuperación a largo plazo de Puerto Rico. Aunque los retos son inmensos, también lo es la oportunidad de hacer una diferencia duradera. Cada día recuerdo que nuestro trabajo no se trata solo de reconstruir infraestructura, sino de recuperar la esperanza y asegurar un futuro más fuerte y resiliente para la isla que siempre llamaré mi hogar.